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La
agricultura proporcionó los medios esenciales de vida en valle
del Calima. Las zanjas excavadas en la dirección de las pendientes
cumplían al parecer una función de drenaje y evitaban
la erosión de la capa de cenizas volcánicas que está
bajo la superficie de los suelos en toda la región. Entre zanja
y zanja, según la investigación arqueológica, se
sembraba maíz, fríjol, arracacha, ahuyama, calabaza, quizás
yuca, ají, piña y aguacate, y una milagrosa planta llamada
arruruz, cuyos tubérculos proporcionan nutritivo alimento y al
parecer eran infalibles para curar las heridas de flechas venenosas.
La caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres debieron
haber sido también actividades importantes, y se presume que
los venados, zarigüeyas, perezosos, monos, armadillos, roedores
comestibles y muchas clases de pájaros, así como bocachicos
y sabaletas entre los peces, debieron formar parte de las viandas prehispánicas
en la región de Calima. |
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