Los estudios arqueológicos muestran que todas las comunidades indígenas que vivieron en Cali se encuentran entre las culturas arqueológicas del Período Sonso Tardío II, comprendido entre los años 600-1300 D.C., las cuales desaparecieron con la llegada de los españoles. Los hombres y mujeres del pueblo indígena Petecuy (el más grande de la época) llevaban consigo piezas incrustadas en las orejas y narices llamados caricúes, algunos tan gruesos como un dedo y hechos del oro de mejor calidad. El vestido se reducía simplemente a una pequeña manta que tapaba la cintura para abajo en los hombres; las mujeres se vestían con mantas que cubrían todo su cuerpo. La compañera o esposa del cacique añadía a su vestuario estampados de diversos colores y algunos accesorios como las plumas y collares. La descendencia del linaje era asegurado por el clan cuando se casaban entre los primos. De igual manera, los indios Petecuy acostumbraban hacer las fiestas en sus viviendas e invitaban a otros indígenas de la región o a caciques y tomaban chicha cuando era acto fúnebre Infortunadamente para la memoria histórica y colectiva de nuestra urbe, no contamos con fuentes y recursos físicos suficientes para la construcción de esta parte de la historia de nuestra localidad. Desdichadamente, los libros hasta ahora escritos por los historiadores nos muestran una imagen repetida de la realidad pre-hispánica de nuestros antepasados.